domingo, 2 de agosto de 2015

Elizabeth Barrett y Robert Browning

La primera vez que oí de estos poetas fue mientras leía "Mi querido enemigo" de Jean Webster. Ahí la protagonista le escribía una carta a su novio donde se disculpaba por no llevar una correspondencia tan romántica como la de Elizabeth Barrett y Robert Browning.


Versión película 1934

Debo confesar que siempre he preferido leer prosa antes que poesía, pero eso no quita que a lo largo de mi vida leyera poemas que me han gustado demasiado y que incluso lograron sacarme alguna lagrimilla.
Así, he admirado a William Wordsworth y su "Oda a la inmortalidad (la del esplendor en la hierba); "Como la primavera" (la que dice: te amo y soy joven, huelo a primavera) y "La hora" (Tómame ahora que aún es temprano), ambas de Juana de Ibarbourou, etc.
Y en una categoría especial, nombro el que escribió "Josephine March" en Mujercitas: "En la buhardilla", donde habla de ella y sus hermanas y me quedo con la frase "Rostros de una mujer prematuramente vieja que oye como un refrán muy triste: "Se digna del amor, y el amor vendrá",  bajo la lluvia de verano".



Todo esto es para hablarles de esta pareja de poetas ingleses muy famosos por sus cartas de amor: Robert Browning (1812 - 1889) y Elizabeth Barrett (1806 - 1861) .
He leído algo acerca de su historia de amor (no puedo evitarlo) de varias fuentes, supongo que algunas más confiables que otras, pero les voy a contar lo que he podido sacar en claro:

Eizabeth Barret venía de una familia adinerada y vivió con muchos cuidados bajo la vigilancia de un padre muy severo. Desde pequeña fue muy bien educada, leyendo a autores como Milton, Shakespeare, Dante, etc. y a la edad de 14 años su padre publicaba sus primeros poemas. De edad adulta, continuó escribiendo bellas poesías, mientras su salud se iba deteriorando.

Elizabeth Barrett
Robert Browning también creció en un ambiente muy culto y cuando tenía 14 años ya dominaba 5 idiomas. A los 16 años ingresó a la universidad en Londres, pero lo dejó en el primer año para convertirse en un poeta.

Robert Browning
Y aquí empieza lo bueno: Robert Browning leyó los poemas de Elizabeth Barrett...y qué creen? Se enamoró del alma de esta mujer, esa alma que se reflejaba en sus escritos. A pesar de la severidad del padre de ella, él consiguió hacerle llegar unas cartas...



Y así empezó todo...Ella conoció a su futuro esposo en 1845...a la edad de 39 años llegó el amor a su vida. 
Parece que no la tuvieron fácil por culpa del padre de ella (padres represores!) pero aún así lograron casarse en 1846. En 1848 nació su único hijo, se mudaron a Italia, y parece que fueron bastante felices (supongo que con sus altos y sus bajos, pero siempre juntos, como debe ser) hasta la muerte de ella en 1961.

En el libro: "Postdate: Curiosa Historia de la correspondencia" de Simon Garfield he podido encontrar algunos extractos muy pequeños de estas cartas:

RB: "Amo sus versos con todo mi corazón, querida señorita Barret, y no será una improvisada carta de cumplidos la que yo escriba".
"Querida señorita Barret, me gustaría simplemente decir, en tan pocas palabras como pueda, que me hace usted muy feliz".


Versión para la TV 

En este libro, que espero conseguir muy pronto, el escritor nos cuenta que fueron 5 meses de cartas antes que pudieran verse y que las palabras con las que se despide RB van evolucionando poco a poco...así empieza con "Muy atentamente" (enero), Siempre suyo querida señorita Barret (abril) y "Mi amor soy tu RB" (noviembre).

Y otra circunstancia que leí en el libro, que me llamó mucho la atención es que ella ya había cruzado cartas sobre temas literarios con otros hombres, y pensaba que todo sería igual con RB. Parece que esa era la manera en que le gustaba a ella, ya que era algo que podía controlar. Ahora, cito al escritor:



"Había atraído a otros admiradores masculinos con quienes había mantenido correspondencia sobre asuntos literarios y dio por sentando que la correspondencia con Browning sería igual. Además, así era como le gustaba a ella: la correspondencia era la relación más fácil de controlar. El ritmo y el tono eran maleables y el flirteo escolar podía calibrarse línea a línea. De salud endeble y padre autoritario no tenía otra opción que escribir cartas. Ambas circunstancias contribuyeron indudablemente a su gran historia con Browning, el hombre que la ganó y que liberó su pasión"



Los dejo con el buen sabor que siempre dejan los finales felices de la vida real y también con un poema de Elizabeth Barret; les copio su obra más conocida: "How do I love thee"

How do I love thee? Let me count the ways
¿Cómo te amo?, déjame contar las formas,
te amo hasta la profundidad y la extensión y altura
que puede alcanzar mi alma, cuando busca a ciegas
los límites del ser y de la gracia ideal.

Te amo hasta el nivel más habitual,
de silenciosa necesidad, a la luz del sol y el candelabro.
Te amo con la libertad con que se opone el hombre a la injusticia;
Te amo con la pureza de quien desdeña los elogios.

Te amo con pasión exacerbada por mis viejas penas,
y con la fe inocente de mi infancia.
Te amo con el amor que me pareció haber perdido

cuando deje de creer en los santos - ¡Te amo con el aliento,
sonrisas, lágrimas, de mi vida entera! - Y si Dios lo quisiera,
te amaré aún mejor después de la muerte.

PD:
Ahah me conozco, empiezo a obsesionarme, con ella más que con él, quizá porque somos mujeres, no lo se...y me pregunto ahora...¿cómo hago para conseguir las más de 500 cartas? :O
Acabo de leer: De mi cabello nunca di un rizo a un hombre...:')


2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Hola Marlene, tu comentario se borró, pero si llegué a leerlo,
    Si es una linda historia la suya, bastante esperanzadora :)
    Un abrazo ;)

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